Pero las fotos falsas no quedan sólo para los reportajes de boda. Ayer mismo, una noticia dejaba en evidencia que los reportajes periodísticos sobre los recientes sucesos de El Aaiún habían sido contaminados por unas fotos falsas tomadas de la página web saharathawara.com (reunión de varios colectivos de apoyo al Sáhara), distribuidas por personas afines al Frente Polisario, redistribuidas por la agencia EFE y, finalmente, publicadas en publicaciones como El País, ABC, El Mundo y La Vanguardia. El País publica un artículo de disculpa por no haberse molestado en contrastar la veracidad de las fotografías, pero lo cierto es que hay muchos más culpables, desde los de la web en cuestión y los del Frente Polisario que las distribuyeron (ambos grupos los más culpables por su evidente intención de engañar), hasta los de EFE y el resto de periódicos citados (culpables tan sólo de pereza y de negligencia).La fotografía en cuestión mostraba a unos niños, supuestamente heridos en los disturbios del Sahara, atendidos en un hospital de El Aaiún, pero en realidad se trata de una fotografía que muestra a niños palestinos heridos en Gaza, y que fue distribuída por Reuters en 2006. Las fotografías de niños y mujeres son un arma de guerra de lo más utilizado, como veremos en algunos ejemplos más adelante.
El mismo día, las fotografías que mostraban a Rodríguez haciendo footing mañanero junto a Cameron, que si se hicieron y distribuyeron fue precisamente porque buscaban realzar la imagen del presidente español, aunque han conseguido justo lo contrario, servir de rechifla general en internet (l), nos traían de regalo el recuerdo de una foto trucada con la que hace unos años quisieron darnos una imagen "guay" de nuestro presidente: la famosa foto de Rodríguez corriendo por la playa de Sanlúcar en una de sus vacaciones en Doñana, la foto del famoso hombre "que no deja huellas en la arena", un fenómeno de la naturaleza. Todo eso me recordó una frase de Twain (2) que dice: "Si usted no lee el periódico, está desinformado; si usted lee el periódico, está mal informado".Y es que, bien sea con la palabra, bien sea con la imagen, los medios de comunicación tienen la capacidad de convencernos de casi cualquier cosa. Y a ver quién es el guapo libre de pecado que tira la primera piedra. Yo no, a mí me han engañado muchas veces. Con la palabra se puede hacer de varias formas: ocultando datos, ofreciendo información incompleta, aprovechándose de la incapacidad de muchos lectores para interpretar datos complejos... Con la imagen, está claro: manipulándola, recortándola, creándola casi de la nada.
Todo esto me ha llevado a pasarme unas buenas horas en internet y a encontrar tantos ejemplos que darían para una serie de entradas. Algunos ejemplos los conocía, otros han resultado una novedad, otros me han sorprendido, porque he descubierto que eran falsas algunas imágenes que creía verdaderas. Aquí os dejo algunos de mis descubrimientos y algunos ejemplos ya conocidos.
Para ser totalmente ordenada tendría que hacer una clasificación de los motivos de los montajes y trucajes fotográficos: con intención política, con intención artística, para ensalzar, lavar la imagen o desacreditar a personajes populares, para ganar dinero o vender más un producto... Pero eso me llevaría quizás demasiado tiempo. Iré enumerando los ejemplos tal cual vayan saliendo de las notas que tomé cuando los iba descubriendo. Evidentemente, los intereses en la política y la guerra son, con diferencia, el origen de la mayoría de ellos, pero hay de todo. Dejo fuera los montajes hechos con la única intención de divertirse y crear un bulo en la red. Y los hay de todas las épocas; no pensemos que todo esto empezó con el Photoshop: desde los inicios de la fotografía hay montajes, y algunos tan bien hechos que no se hubieran descubierto si no fuera por el testimonio de las personas implicadas.
Vamos con el ejemplo más antiguo de foto falsa. Durante la década de 1830 hubo una auténtica carrera por ser el primero en perfeccionar el proceso de la fotografía. Louis Daguerre la ganó, al ser el primero en patentar un proceso, y se llevó toda la gloria. Esto dejó a muchos otros inventores bastante amargados. El francés Hippolyte Bayard había inventado un proceso diferente al de Daguerre, y lo tuvo listo antes que él, pero no consiguió ser famoso ni rico. Frustrado, creó una fotografía para expresar su estado de ánimo: se retrató a él mismo como víctima de un suicidio. Escribió una nota explicatoria por detrás: "el cuerpo que usted puede ver es el de M. Bayard, inventor del proceso que le está mostrando. Había estado trabajando durante tres años en su descubrimiento. El gobierno, que había sido bastante generoso con Daguerre, dijo que no podía hacer nada por Bayard, y el pobre infeliz finalmente se ahorcó. Estuvo en el depósito de cadáveres varios días, y nadie lo reconoció ni lo reclamó."Así, aunque Bayard no sea recordado por ser el inventor de la fotografía, es recordado por realizar la primera foto falsa de la historia.
A pesar de su frustración y de ser poco reconocido, Bayard continuó siendo un productivo fotógrafo. Dos años después, en reconocimiento a su contribución, recibió un premio de 3.000 francos de la Societe d'Encouragement pour l'Industrie Nationale.

En 1876 el popular escritor Charles Dickens hizo una gira por Estados Unidos. Su manager firmó un contrato en exclusiva para las fotografías realizadas durante dicho tour con los fotógrafos neoyorkinos Jeremiah Gurney & Son, pero el New York Daily Tribune publicó que había convencido al escritor para que posara para una foto ene l Mathew Brady Studio de Broadway, publicando la foto (la central). Inmediatamente, los Gurney denunciaron que la foto de Brady era un montaje, y el tiempo ha confirmado que tenían razón.
El historiador Malcolm Andrews descubrió que el estudio de Mathew Brady se había hecho con una foto de Dickens realizada en 1861 ó 1860 (la foto de la izquierda), la había manipulado un poco y la había vendido como una foto realizada durante el viaje de Dickens a Estados Unidos en 1867. Alteró un poco el pelo, suavizó los rasgos de su cara, agrandó el bigote y transformó el chaleco. Aunque el Daily Tribune aseguró que la foto era auténtica, la realidad era que Dickens, en 1867, ofrecía el aspecto que se aprecia en la foto de la derecha.

Existe un famoso retrato de Lincoln (foto de la izquierda), supuestamente tomado poco después del final de la guerra civil norteamericana, que nunca se realizó. En realidad se utilizó un truco que veremos muy empleado en los ejemplos de esta entrada: la combinación de dos fotografías diferentes. El caso es que era casi imposible encontrar un retrato de Lincoln realizado durante su vida con la deseada "pose heorica". Por ello, se tomó una fotografía realizada por Mathew Brady al lider sudista John Calhoun (foto del centro), otra de medio cuerpo de Lincoln (foto de la derecha), que se giró, y se combinaron ambas para lograr la foto de marras, universalmente conocida. Hubo que hacer algunos cambios. De la foto de Calhoun se cambiaron las frases que aparecen en los papeles sobre la mesa (“strict constitution,” “free trade,” y “the sovereignty of the states”) por otras (“constitution,” “union,” y “proclamation of freedom.”). Y listo.
Vamos ahora con una tanda de fotos trucadas relacionadas con la guerra. El 1 de febrero de 2005, los medios de comunicación informaron de que un soldado norteamericano había sido tomado como rehén en Iraq. Las cadenas de televisión mostraron una foto (izquierda) de un soldado sentado en el suelo, con un rifle apuntando a su cabeza. La fotografía llegó desde un sitio web frecuentemente usado por los rebeldes iraquíes, acompañada de este texto: "Nuestros héroes mujaidines del batallón Jihadi de Iraq han podido capturar al militar americano John Adams después de matar a varios de sus camaradas. Lo decapitaremos si antes de 72 horas no son liberados aquellos prisioneros y prisioneras de los nuestros que están presos".

El escuadrón mujaidín había ejecutado a un ingeniero brasileño el mes anterior así que, aunque los militares norteamericanos negaban que un soldado hubiera desaparecido, el mensaje pareció creíble a muchos. Pronto, en muchos blogs se cuestionó la fotografía, tanto por la falta de expresión del rostro del soldado como por el aspecto del rifle, que parecía falso. Pocas horas después, el fabricante de juguetes Dragon Models USA Inc. informó que John Adams era en realidad un muñeco (foto de la derecha).
Una semana después, en un foro de mensajes jihadistas, un anónimo informó que un muchacho iraquí de 20 años, desarmado y no vinculado a ningún grupo u organización, se había hecho responsable del fraude, utilizando un juguete que le había costado 5 dólares. Acompañaba su confesión de una fotografía mostrando la escena desde un ángulo diferente, enseñando como el pequeño rifle estaba sujeto entre sus dedos.
El siguiente caso es muy conocido. El 9 de julio de 2008, Irán anunció que había realizado con éxito la prueba de fuego de misiles con un alcance de 1.200 millas, mostrando el lanzamiento de cuatro misiles en una localización indeterminada del desierto iraní, mediante Sepha News. La imagen fue utilizada, entre otros, por Los Angeles Times, Chicago Tribune, BBC News y New York Times. Al mismo tiempo, una foto de la misma prueba mostrando el lanzamiento de sólo tres misiles apareció en el sitio web iraní de noticias Jamejam. Esta segunda foto revelaba que sólo tres de los cuatro misiles habían despegado. Un examen un poco más atento reveló que el cuarto misil había sido creado digitalmente y, más tarde, especialistas en armamento especularon con que en realidad no se trataba de una nueva tecnología, sino de misiles de 10 años de antigüedad y que alcanzaban una distancia de sólo 900 millas.

En 2003 se conoció uno de los primeros grandes casos de manipulación fotoperiodística en la era de Photoshop. El fotógrafo Brian Walski, del diario Los Angeles Times, tomó dos imágenes en las afueras de Basora, donde un grupo de iraquíes eran custodiados por soldados británicos. En una imagen (izquierda), uno de los soldados conmina a un iraquí que lleva un niño en brazos a que no se levante , mientras el hombre mira para otro lado. En la siguiente que tomó, (centro) el iraquí sí mira al soldado, pero la actitud de éste es aparentemente indiferente. Walski decidió que las fotografías por sí solas no eran lo bastante dramáticas y las combinó, creando un fotomontaje (derecha) que fue publicado en portada y que, a la postre, causaría el despido del informador, que llevaba en la plantilla del periódico californiano casi quince años.

El ejemplo siguiente es un caso de intento de estafa utilizando a unos desaparecidos en guerra. La foto de la izquierda saltó a las cabeceras de los periódicos en julio de 1991. Parecía mostrar a tres aviadores norteamericanos que habían sido dados como desaparecidos durnte la guerra de Vietnam, llevando un cartel que mostraba la fecha 25-5-90. Esto implicaba que los hombres continuaban vivos en el sudeste asiático.

Las familias de los hombres estaban convencidas de que la foto era auténtica, pero el Pentágono dudada. Notaron que los hombres tenían un inusual buen aspecto para haber estado en cautividad durante dos décadas; el cartel que mostraban parecía haber sido pegado sobre la foto; y el origen de la misma era dudoso. Había sido enviado por fax al Pentágono por un descendiente de camboyanos que vivía en Los Ángeles, el cual dijo haberla recibido de un antiguo guardia de prisión residente en Phnom Penh. Pedía 2 millones de dólares para conseguir el regreso de los aviadores.
El Pentágono envió a un equipo a investigar a Thailandia, que descubrió el verdadero origen de la foto. La original (una fotografía de 1924 que mostraba a tres granjeros soviéticos) había sido publicada en 1989 en una revista en lengua khmer llamada "Unión Soviética". Los autores del montaje sólo habían cambiado el cartel y añadido bigotes a los hombres.
La agencia Reuters es la que más veces se ha visto salpicada por el escándalo de fotos falsas o manipuladas. Este es uno de esos casos. Una serie completa de varias docenas de fotos presentada por Hezbollah despertó las sospechas de muchos blogueros. Las fotografías representaban a una persona, vistiendo uniforme y casco verde, rescatando cadáveres de niños de entre las ruínas. Presentadas individualmente podían haber pasado por verdaderas, pero se suponía que la serie completa de fotos había sido tomada en el mismo día por Reuters, con lo que quedaba en evidencia que se trataba de una puesta en escena de un guión, realizada por un actor, ya que una única persona era la que aparecía rescatando todos los cadáveres y la pregunta inevitable era por qué todos los cadáveres eran rescatados por la misma persona, para lo que además tuvo que transcurrir un espacio bastante largo de tiempo. El blog EU Referendum consiguió la serie más completa de fotografías y, además de dejar en evidencia el engaño, surgió bastante indignación ante el hecho de que tantos cadáveres tuvieran que estar expuestos durante muchas horas para que diera tiempo a realizar todo el reportaje. Aunque muchas fotografías de aquella serie se pueden encontrar todavía en ese blog, pongo aquí un par de ellas como muestra. Por si algo faltaba, más tarde se descubrió que el individuo en cuestión era un terrorista de Hezbollah.

Ya hemos visto que muchas veces los fotógrafos se pasan en su celo por conseguir imágenes conmovedoras. Para ello recurren frecuentemente a componer decorados que sensibilicen al espectador. Nada mejor que colocar, entre las ruínas, algunos objetos que aludan a la presencia de niños. Todo el mundo sabe que entre esos edificios bombardeados probablemente habría niños, pero colocar entre los escombros juguetes y peluches limpios e impolutos no deja de ser un engaño.

A veces la escenografía es todavía más descarada y lo que artísticamente pueda ser considerado impactante, desde el punto de vista informativo su valor es nulo, ya que nadie en su sano juicio puede creer que un maniquí con un traje de novia ha permanecido ahí, como por arte de magia, en medio de un lugar asolado por un bombardeo.Todas estas fotos han despojado a Reuters de todo su credibilidad como proovedora de auténticas imágenes de guerra.
En otras ocasiones, en lugar de a niños, se utiliza a mujeres en imágenes falsas. Muchas de ellas pasarán desapercibidas pero, cuando se abusa de la misma "modelo", tarde o temprano se descubre.
Esta mujer aparece en cuatro fotografías diferentes, realizadas en fechas distintas y en poblaciones distintas. Las cuatro veces aparece con un pie de foto en el que se explica que acaba de perder su casa por un bombardeo. Demasiada casualidad. Al tamaño que las reproduzco no se aprecia perfectamente pero, convenientemente ampliadas es indiscutible que es la misma mujer, por unas señales que presenta en la cara. Otro engaño de Reuters.

De nuevo una serie completa de fotografías pone en evidencia a Reuters y sus fotógrafos. Cuando el sitio web de The New York Times publicó una galería de fotos sobre un ataque israelí a la ciudad libanesa de Tiro, en todas las fotos aparecía un joven fácilmente identificable por llevar el torso desnudo y una gorra verde con la visera colocada hacia atrás, además de que su rostro era claramente reconocible. El joven aparecía participando activamente en el desescombro y en el rescate de los cadáveres y supervivientes del bombardeo. La serie publicada por el sitio web se componía de siete fotos, y en todas aparecía el mismo muchacho. Pero, curiosamente, en una de ellas el chico no era uno de los que ayudaban, sino uno de los supuestos cadáveres medio sepultado entre los escombros. Para esa foto había tenido el cuidado de quitarse la gorra pero, para no perderla, la tenía sujeta entre el brazo y el cuerpo, a la altura del codo.

Y creo que con el ejemplo que sigue terminamos con Reuters y las fotografías de guerra. Quien sabe. Este post está quedando más largo de lo que pensaba y creo que lo voy a dividir en dos partes. Todavía es posible que para entonces haya encontrado más ejemplos.
Esta fotografía, con gruesas columnas de humo ascendiendo al cielo del Líbano fue retirada, después de las acusaciones realizadas por el blog estadounidense LGF, que demostraba que la fotografía había sido alterada para mostrar más humo y destrucción del que había realmente. Reuters retiró la fotografía y publicó una disculpa admitiendo que se había utilizado un editor fotográfico sobre ella. La encargada de relaciones públicas de Reuters, Moira Whittle, dijo que “Reuters suspendió al fotógrafo hasta que las investigaciones sean completadas.” Finalmente el fotógrafo fue despedido.
Adnan Hajj, el fotógrafo que envió la imagen alterada, fue también el fotógrafo que se encontraba detrás de muchas fotos del incidente en Qana (el hombre que rescataba a los niños). La manipulación es tan burda que se descubre a primera vista. Yo, que manejo bastante bien el Photoshop, no hubiera caído en el error tan evidente de colocar repetidamente las mismas volutas de humo una junto a otra. Encima de tramposo, torpe.
Incluso sin darse el caso límite de una guerra, los políticos saben perfectamente que tienen en la imagen su mejor aliada. Por eso, para ellos puede ser más útil un buen asesor de imagen que un experto en economía o en política exterior. Si me animo, puede que haga una tercera parte de la entrada con las fotografías utilizadas en la propaganda electoral, pero ahora me refiero a las fotos que utilizan cuando ya están en el poder, aunque reflejen escenas que nunca existieron.
Esta fotografía que muestra a la presidenta argentina amorosamente agarrada del brazo de Fidel Castro no se tomó nunca. En enero del 2009, cierta prensa ponía en duda un supuesto encuentro entre ambos. Entre las razones que se esgrimían estaba la de la ausencia de fotografías del acontecimiento. Por supuesto, en seguida apareció una foto. Según el gobierno argentino, la tardanza de su publicación obedecía a que no se la habían dado a la presidenta hasta bastante después, cuando ya estaba fuera de Cuba. De hecho, aseguraron que el vicecanciller cubano Alejandro González Galeano, nada menos, viajó expresamente a Venezuela para entregarle a Cristina Kirchner, que entonces estaba visitando a Chávez, la única foto del encuentro. Parece mentira que en la época de la foto digital, en la que podemos tener en nuestras manos al segundo la foto recién hecha, tuvieran que montar semejante operación, como si hubieran tenido que resucitar a Holbein para que pintara un cuadro oficial.
Además del poco creíble modo en que la foto tuvo que llegar a la presidenta, se demostró fácilmente que la foto era un montaje. Por un lado, ampliando convenientemente, se ve que el pixelado de las figuras de Fidel y Cristina son diferentes. Por otro, aunque Fidel esté cada vez más encorvado, las diferencias de altura entre ambos personajes es mucho mayor de lo que aparece en la foto. Para demostrar lo fácil que fue hacer ese montaje, inmediatamente empezaron a circular por internet montajes idénticos, en los que en lugar de Cristina Kirchner aparece Elizabeth Hurley o Angelina Jolie.
A continuación traemos a colación dos ejemplos con Obama. El primero fue perpetrado por The Economist a raíz del vertido de BP. No sabemos si fue iniciativa del periódico o "una sugerencia" de la Casa Blanca. El caso es que a la derecha aparece la fotografía original, tomada en las playas de Louisiana, en las que el presidente aparece con una mujer que ostenta un cargo oficial y un guardacostas. Sin embargo, a la izquierda aparece la foto tal como fue publicada. Las otras dos figuras han desaparecido y Obama da la impresión de soledad, de abatimiento, todo un icono. Una imagen muy conveniente.
La otra imagen fue tomada en Egipto y, claro, aquí el árbitro juega con los de casa. Con lo que no contaban los egipcios es que ya es muy difícil ocultar estas cosas y lo único que consiguieron es que Hosni Mubarak quedara en ridículo.
Cuando Obama se reunió en Egipto en septiembre con Hosni Mubarak, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el rey Abdalá de Jordanía y el líder de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abbas, en la foto que se tomó del momento en el que los cinco caminaban por la alfombra roja, Obama ocupaba el centro de la imagen e iba un poco más adelantado que los demás. La foto fue tomada por el fotógrafo Alex Wong para la agencia Getty. Pero en Egipto quisieron realzar más la figura de su presidente, que tiene ya 82 años y se dice que su salud no es muy buena. Así que en el periódico oficialista Al-Ahram recortaron la silueta de Mubarak, la giraron en espejo y la colocaron delante, encabezando la comitiva. Por supuesto, la cosa se descubrió en seguida y, como ocurre tantas veces, unos por ser de la oposición y otros simplemente por divertirse, sacaron un montón de parodias: Mubarak llegando a la luna, Mubarak como Napoleón, Mubarak con la copa del mundo de fútbol, Mubarak batiendo a Usain Bolt, etc. Es que estos adictos al Photoshop son como niños y no acaban de aprender que las manipulaciones siempre les salen por el peor lado.
Me quedan aún muchos ejemplos, pero un puñado de historias y 35 fotos ya os tendrán cansados, así que dejo el resto para la próxima entrada.
(1) Las ridículas mallas ajustadas, la cara de estreñimiento, la postura forzada y propia de alguien que no sabe correr...
(2) Manantial inagotable de citas jugosas, junto con Groucho Marx o Woody Allen.
Impresionante, excelentísimo artículo. Si no tuviésemos tantos lectores comunes te lo "robaba" para mi blog. Creí que los primeros falseamientos eran los de Stalin borrando de la foto a antiguos revolucionarios caídos en desgracia, no conocía todo lo que cuentas de antes.
ResponderSuprimirA hombros te saco.
Qué pedazo de entrada,Kotinussa...ofrezco uno de mis hombros para ayudar a Descla.
ResponderSuprimirLa verdad es que lo del peluche es muy socorrido y efectista. Si al final, va a resultar que el periodismo gráfico también es un arte, ja, ja.
ResponderSuprimirEcho de menos algún caso nacional, que también los hay jugosos.
Saludos.
Descla, ejemplos como los que citas habrá en la próxima entrada, aunque algunos sean bastante conocidos.
ResponderSuprimirBlue, de momento ya puse un caso nacional que dicen que es un montaje, que es la del "hombre que no dejaba huellas". Los casos españoles que tengo claros de momento son los "arreglillos" de los carteles electorales, el caso demasiado conocido de un par de fotos de la entrevista Franco-Hitler, una o dos de ZP y poco más. Tengo que investigar más por ese campo.
Cuando te dije eso estaba pensando en una foto de los Reyes con todos sus nietos (un apaño juntando varias fotos) que incluso tiene alguna pifia portentosa, ja ,ja.
ResponderSuprimirEs verdad, se me había olvidado la de los Reyes. Pero es una sosería tan grande que no tiene ni maldad ni intención ninguna. No es como los montajes o manipulaciones que he nombrado en este post
ResponderSuprimirNo no te quiero dar más trabajo, pero Masturbito y la Bibi nunca alzaron JUNTAS el puño para cantar la Internacional en Rodiezmo. Fue un montaje de El Mundo, lo alzaron por separado.
ResponderSuprimirPero me espero a la próxima, no cuentes nada que quiero la intriga, jajajajaja
Esa era una de las que tenía preparada, Descla.
ResponderSuprimirDe todas formas, tengo muchos más ejemplos del extranjero.
¡Qué no quiero saber de antemano!
ResponderSuprimirEspléndido...aunque casi paro a hacer noche en la mitad.
ResponderSuprimirJo!
ResponderSuprimirQue pedazo de entrada, lucho para no pillar complejo de inferioridad con mi blog.
Si, lo de los peluches es un clásico que canta por bulerias...jajaja
Gracias por esta maravillosa y trabajada entrada!
Salud y besitos
Menuda tarde de pesca te has pegado por la red. Yo también le he dado algunas veces un vistazo al Hoax Archive y te pasas un rato entretenidísimo.
ResponderSuprimirLa de Palin en bikini y con fusil es hasta sexi, je, je.
Aunque no con los fines manipulatorios más siniestros de otras, ciertamente.
Toda mi admiración por la paciencia que demuestras, Kotinussa.
ResponderSuprimirAlgunos de los montajes sí los conocía, y en los de guerras o revueltas siempre me ha llamado la atención que ni al fotógrafo ni a nosotros, espectadores, nos parezca lo suficientemente espantosa la realidad.
Pero... empiezas el artículo hablando de las fotos de bodas, y ya sabes mi debilidad por esas cosas y por las bodas en general. A estas alturas, tengo que proclamar que si el buen gusto se hubiera generalizado, los novios no sólo amañarían las fotos del reportaje sino la ceremonia en sí, incluso sería conveniente muchas veces sustituir a los invitados por figurantes que sólo hablasen cuando les diese permiso el director. Serían menos sentidas pero mucho más estéticas. Aquí no he visto todavía ninguna de los novios surgiendo del estanque del Campo Grande, hasta ahora el fotógrafo se limita a incrustarlos en medio. Lo que sí se lleva mucho es la foto que mi hermano describe como "novia asombrada de llevar zapato", que viene a ser como una pose en escorzo levantando un poquito (o mucho, según lo descocada que sea) el vestido y fijando los ojos maquillados en el zapato forrado en raso o en tul ilusión o en lo que sea.
Por cierto, Rodríguez corriendo la semana pasada parecía una radiografía de Romay.
Fon Herrera: es cierto que es una entrada muy larga. En realidad tenía material para hacer el doble o más, así que en un momento dado decidí cortar para hacer una entrada de continuación. Me siento halagada por el hecho de que, a pesar de la longitud, no te desanimaras a la mitad y leyeras hasta el final.
ResponderSuprimirFrankie: Entre Descla y tú me estáis reventando lo que va a ser la segunda parte, que la de Palin es una de las fotos que tengo preparadas. ¡Chitón!
Guiss: Aquí tambíén se usa esa imagen de "novia asombrada de llevar zapato". Tu hermano es un crack poniendo nombres. ¿Es el mismo de la "enérgica bajada de pantalones"? ¿No se usa en tu tierra esa ridícula foto de la novia que lleva sobre la mano extendida una imagen del novio en miniatura (como Gulliver en Liliput)?
Ahora, de lo que tenemos sobredosis en los escaparates de fotografías es de tripas desnudas de 8 ó 9 meses, bien solas, bien con hermanito poniéndole la mano en la barriga a mamá. Cuánto daño hicieron Demi Moore, Britney Spears y todas estas que salieron embarazadísimas y en pelotas en portadas de revistas famosas.
En lengua khmer...¡Lo sabía!
ResponderSuprimirEs el mismo hermano, sí, es que al ser el último la uva familiar fue reconcentrada en la mezcla. La de la novia Gulliver no la he visto jamás, supongo que será un trasunto de la discriminación positiva.
ResponderSuprimirY que yo sepa tampoco se lleva lo de las preñadas impúdicas, pero en cuanto se empiece a llevar creo que vomitaré por las esquinas. Tú y yo no nos conocíamos aún, creo, pero tuve una frente a mi mesa un largo mes: http://agrifonte.com/reinodelguisante/2007/03/22/pasando-pagina/
Buch: puse ese detalle porque estaba segura de que lo apreciarías. De hecho, eres la única persona que conozco capaz de hacer una traducción simultánea khmer-bable.
ResponderSuprimirGuiss: Recuerdo haber leído ese post. Y no dejes de ofrecernos esos dichos de tu hermano, por favor.
Bueno, pero antes de empezar con eso, debo saber si el personal sabe que la lengua khmer es una lengua conceptual que se basa en pictogramas especulares.
ResponderSuprimirHija mia que trabajo de investigación has desarrollado. Me encantan estas cosas, no, no que nos mientan como a bellacos, si no descubrir los fallos.
ResponderSuprimirDe todas formas, lo preocupante de todo esto es que ya no sabes que creer y que no... Esto nos vuelve cinicos con respectoa los medios de información.
¡Muy interesante! Nos quedamos a la espera de la segunda parte.
ResponderSuprimir---
En el tema de las fotos de boda, yo creo que no lo encuadras en el contexto adecuado. Hay que separar lo que pueden ser críticas legítimas a un estilo fotográfico, de las que se apoyan simplemente en que no se satisfacen tus expectativas personales sobre unas fotos de boda: que no están hechas el mismo día de la boda, que son de mal gusto, etc.
Aquí en Asturias, por ejemplo, es de lo más común que una pareja quiera sacarse fotos en una playa y que el día de la boda llueva. Si a la vuelta del viaje de novios les apetece ponerse los trajes una tarde y bajar a la playa con el fotógrafo, ¿qué problema hay? No hay necesidad de enfocarlo desde el ángulo "allá ellos si quieren engañarse".
Igualmente, si quieren hacerse fotos de ese estilo (que por ahora sólo he visto en España en la forma de novias metidas en el agua, pero que en EE.UU. pegó fuerte hace un par de años y he llegado a ver novias en edificios abandonados, en el barro, entre la basura, o en el tambor de una lavadora industrial), pues déjalas, mujer.
Al final, lo que importa es la calidad de la fotografía y que diga algo a los que la pagaron. No es fácil no pasarse cuando se busca justamente ser chocante, y en este género llamado trash the dress hay muchos bodrios pero también una pequeña cantidad de fotos preciosas.